No es lo mismo, amor
una blanca pelota de nieve
que blanca nieves en pelota
y así empiezo este poema
con el que espero entiendas
que así en pelota, sin ropa
tenías mi corazón.
¿Por qué la pelota de nieve?
Porque así cayendo y creciendo
va rodando mi angustia
no me doy respuestas
y tu tampoco me apoyas
Pero no es culpa tuya, amor
la culpa es mía que no me entiendo
ya que mi angustia, mi mustia
está de más, ésta
ya es hora de parar la bola de nieve, bella
No me aguanto como no me aguantas
No me hallo como no me amas
No te amo como debería
No debería como me lo hablas
Y así seguía cayendo
"falling in love" como dicen los gringos
Pero mujer* tú me enseñaste (porque niña era de la cata)
Que hay que conocerse y conocer
para ser más que amigos
Ahora, solo basta esperar
esperar cambiar
y no desesperar
porque por mientras se puede jugar
tentar, avivar,
menguar o mitigar
la intensidad con la que el destino va.
No te angusties mujer
que ésto que me pasa pasará
porque como el dicho dice
"Lo dicho dicho está,
dolió y dolerá"
Conste que a mi no me dolió nada
de hecho, me hizo bastante bien
Porque me hiciste darme cuenta
que lo que necesito es (tu piel,
tus labios de miel
la bella letanía de tu ser)
que lo que necesito es placidez.
Qué risa me da
no puedo quitarte de mi mente
pero haciendo otras cosas tal vez se me quite
y si vuelves para el desquite
con gusto acudiré
Cerrando un poco el tema
quisiera dedicar unas palabras
a lo que en el futuro me espera
"que solo el viento traiga
las noticias del mañana" (pucha que te gustó esta frase)
"que sólo la luz de la calma
ilumine el sendero del alma"
y "que sólo mi conciencia tranquila
domine mi vida, sin prisas".
Sabiduría, inteligencia y confusión
hacen llegar a la conclusión
que acompañado de una infusión
y tratando de evitar la ilusión
se puede llegar a despreocupación.
"Apaga la luz, loco, apaga la luz"
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