domingo, 4 de diciembre de 2022

jueves, 27 de octubre de 2022

Deidades olvidades

Es cierto que entre las figuras del pensar
Se ha olvidado a la figura clásica de Peletis
Quién fue la diosa del pensamiento en la época
Pre-pre-pre-socrática
Cuando sofistas y filósofos aún no se odiaban a muerte
Ni mucho menos se obligaba a viejitos a tomar cicuta
En ese tiempo que llamaremos pelético
los viejitos se dedicaban a la filosofía de lo correcto e incorrecto
De lo beneficioso o malicioso para la polis.
Uno de ellos era Πιλεμπιν (Pilempin/Pilinpim/Pylym-Pin), ético a morir. 
Le decían el Diógenes antes de Diógenes.

Este caballero fue también Sócrates antes de Sócrates.
De hecho inspiró la dialéctica, con una versión más casual
(Incluso la palabra es usada hasta ahora)
La plática (o plética, más cercano al griego), muy cercana etimológicamente a la poética
Era la estrategia de construcción teórica que empleaban los peléticos.
Ésta se clasificaba, según se sabe, en dos.
-La que llamaban calva, y la que llamaban vellosa o lanuda-
Que aparentemente significarían algo así como casual o seria
En referencia a lo lampiño o barbudo de los participantes en la plética.

Un discípulo de Pylym-Pin fue Podámulos
Apodado cariñosamente como Puda,
Quien argumentaba que en la plética pelada se daban las mejores ideas
En cambio su maestro, decía que era en la peluda
En la que se destilaban las verdades de la ética.

Todo esto, con la fama de Sócrates, Aristóteles, Platón se perdió en el tiempo.
Y solo nosotros los poetas filosóficos nos dedicamos a su conservación.

Qué lástima que ya no se hablen de estas cosas.
De la ética pelética,
Pilinpim, plética,
Pelada, peluda
Pilinpim - Puda.

jueves, 6 de octubre de 2022

Este es el título y la coda

Escribí este poema al revés

Así es, estas dos líneas fueron al último

(y con esta fueron tres)

no sé si te quede claro wiña

eran dos

primeras líneas

últimas lineas

las tenía claras hace rato, las

tenía en mi cabeza

quería escribir un poema al revés y

¡ojo, ya lo terminé!

aquí está

así termina y comienza

este poema que escribí al revés


Pero la idea está clara

en estos versos divagando

quizás mucho estoy

¿loco o no?

que este poema al revés lo escribí

dos, tres veces quizá

ya te lo había dicho

Este poema lo escribí al revés


esa fue mi idea

que se lea de adelante para atrás

que se lea de atrás para adelante

"quiero escribir un poema al revés"

(no como otto y los sarcófagos del ritmo)

(no letra por letra, ni fonéticamente)

lo estoy intentando, esto de escribir al revés

porque es difícil y no sé cuánto me demore

te aviso cuando lo termine

(no sé, aún no lo termino)

y creo que lo logré

quise escribir un poema al revés

superhumano como dijo mi psiquiatra

escribir al revés cansa, que fuera

ni paya de 4to básico

no quiero que suene a freestyle

porque a veces me pongo lento

(sirve a veces)

(cuando uno va en la micro)

(esto de rapear en la cabeza)

le apliqué puro talénto

Pero me lancé al vacío que mira devuelta y

¿no eras tú la poesía?

me preguntaba ¿y la rima? 

El espíritu de don Gustavo

me ponía helado

Los tiempos verbales me respiraban en la nuca

Me pareció un proyecto----------------------------------------------------T  I  T  Á  N  I  C  O

tan largo

tan difícil

Escribir este poema al revés

No sé si vaya a resultar


Pero hoy no quería hablar de lo que intento

y resulta ser poema escrito

parecido a un poema;

que uno pueda dibujar cualquier garabato

me parece tan extraño a veces

es que la poesía es una cosa tan rara...

Pero no temí intentarlo mamotreto;

ni ahora ni de joven básico

no sé si estuve a la altura

intentando haciendo sonetos

que tanto le gustan a los clásicos

ni ceñido a estructuras

mas, entretenidas de intentar;

y las rimas no fueron primarias

tuve que discurrir ideas, ágil

como escribir al revés no es fácil

todas mis habilidades literarias

tuve que desempolvar


este poema que escribí al revés

así termina y comienza

Querían las palabras hace rato;

pero que las escribiera por favor

No es por chorearle a la violeta,

pero esas dos

últimas líneas

primeras lineas

se repetían en mi cabeza

(Y con esta fueron tres)

Así es, estas dos líneas fueron primero;

Escribí este poema al revés.

miércoles, 28 de septiembre de 2022

Herencia

Heredé el odio
A las personas que construyen mediaguas
De una generación que construye mediaguas

Nunca he construido mediaguas
Ojalá se pudiera arreglar el mundo
construyendo mediaguas

lunes, 26 de septiembre de 2022

sacaste hora

Me estaba fumando
El segundo cigarro al hilo
Con la tercera taza de terremoto
Cuando me di cuenta
De que la botella de inca Kola
Me miraba fijamente
"Qué es poesía?"
Dijo mientras clavaba
Su pupila en mi pupila azul
Qué es poesía? Y tú me lo preguntas?
"Menos mal sacaste hora al psiquiatra hermanito"
Poesía era yo

Poesía accidental N° 7

martes, 20 de septiembre de 2022

Sencillo

 Sea quien seas, te reto a escribir un comentario en este post.

Te reto, acaso eres gallina?

Te reto, a ver? Haz tu mejor esfuerzo.


Que sea el autor de esto no significa que tenga poder sobre ti.

No muerdo.


Dale, deja un comentario


Deja un comentario chuchetumadre.

(con todo respeto a la tía)


Ya po, a ver?


Comenta.

El Individuo Poético Sensible

 Quiero prologar este poema acotando que lo escribí como en cuarto o tercero medio así que está lleno de angsty teenage desperado. Léase desde esa perspectiva, si quiere. Si no, júzgueme como el patético pasao de película que soy.

Tiene ese carácter payesco (parecido a la paya) de la poesía joven, pero tiene temas interesantes así que decidí ponerlo acá de todas maneras. Lo había mencionado antes igual, así que me sentía en deuda. Lo encontré, así que aquí va.

-o-

 Conociendo, estudiando, y analizando

los estilos de vida actuales

se ha llegado a la conclusión

de que el individuo poético sensible

confinado a la soledad quedará.


Este individuo es solitario

anque no tartamudee al conversar

de hecho de una buena conversación disfruta

pero piensa, reflexiona y digiere

en ineludible soledad.


De la gente actual siempre dice

que prefiere con ella no estar,

que prefiere a alguien que piense,

se informe, y critique; sin perjuicios,

porque con los otros no encuentra paz.


Es esta una de las razones

por las cuales de tí se alejará.

Muchos le critican de soberbio;

piensa Él que quizás será muy avanzado,

o tal vez razón tendrán.


A Él a veces le pesa

aquella liviana soledad.

Siente que a veces necesita de alguien

alguien que tal vez le entienda...

pero por las muy lógicas razones

concluye e incluso defiende

que sólo se va a quedar.


El individuo aquí descrito

se es muy proclive a auto-criticar

generalmente se deprime

sobrepensando, rumiando

algo que tal vez le salió mal.

Y, aunque crean que es humilde,

Él no; lo cree falsa humildad.


A veces, consciente de su soberbia

(porque en el fondo lo acepta)

trata de, los humos, bajar.

No encuentra una mejor forma

que, como lo predijo la lógica,

confinarse a la soledad.


Una soledad, según lo que se sabe,

causada por personas que con él se dejaron de relacionar.

Terminamos descubriendo que su estado

no es del todo autoimpuesto

sino que estas personas impresentes

son parte del causal.


Él no sabe por qué se fueron

¿Se disgustaron? ¿Se hastiaron?

¿Algún mal rato les habré hecho pasar?

Segundos minutos y horas

el individuo gasta

en estas preguntas repasar.


Aún no se descubre, empíricamente

dónde aquellas personas irán a parar.

Pero Él cree que es su culpa

(la investigación presume esta misma idea)

pero no lo logra comprobar.


¡Ah! Estas personas eran selectas

aquellas con quién Él disfrutaba estar;

personas a quién quería,

personas a las que él se entregaba,

personas, algunas, a quiénes llegó a amar.


Pero su corazón, al romperse,

demoraba él en reparar.

Pieza por pieza tomaba,

y justo cuando la última encontraba,

de nuevo se volvía a enamorar.                                            (Aquí escribí algo incluso más patético que                                                                                                     ahora detesto así que decidí censurarme.)   

Son estas y muchas otras razones

de por qué el individuo poético sensible, en demasía racional

se aleja como asceta, ermitaño, místico.

Razones que incluso la investigación no logra descubrir en su totalidad.

Investigación conducida por él mismo

que, en estas míseras palabras, intentaba expresar.

viernes, 29 de julio de 2022

Florísima

Qué triste llegar
Después de una semana agotadora
Al lugar donde siempre estabas
(Era más tú pieza que la mía)
Qué triste llegar y que no estén tus maullidos adoradores
Demandantes y ansiosos
Rasguñando la ventana
Aunque estuviera la otra abierta
Te gustaba pasar por dónde más cerca de mí quedaras

Qué triste florita
Qué triste que te murieras y no poder más sentir tu ronroneo incesante
Imparable, aunque te estuvieras muriendo y yo no lo supiera

Llegaste ese día flaca, cansada y débil
Y me saludaste como siempre
Te echaste encima mío y te pusiste a vibrar

Quiero sentirte vibrar de nuevo
Quiero molestarme porque no me dejabas estudiar tranquilo
Quiero tener que echarte de mi pieza porque me das alergia
Quiero que estés de nuevo florita

Te quise tanto gata estúpida
Te quise tanto que no sé qué hacer con el cariño que me quedaba por darte
Que, por lo que se ve, no se iba a acabar pronto
Eres el único animal al que le dije "te amo" aunque no me escuchara nadie
Eres el único animal que durmió conmigo semanas y meses e incluso años
Fuiste mi mejor amiga en esta casa
Hasta mi mamá te quiso
Hiciste que a la Lore le gustaran los gatos
E hiciste que yo perdiera (un poco) la alergia
O al menos que la soportara para estar contigo

No me sorprendería que si me acercara a otro gato
Estornudase o mi cara se enrojeciera de manera instantánea
Porque fuiste única florita
Tanto así que no hay nadie que no te quisiera
Nadie florita
Ni el Saúl, aunque te persiguiera para jugar
Ni el Silverio, que sigue siendo un bebé

Te quiero mucho florita
Por siempre te echo de menos
Te dejo la ventana abierta por si acaso

miércoles, 27 de julio de 2022

Lista de cosas incómodas en un nivel liminal (en constante construcción)

(27/07/2022)

La textura del queso descongelado

Fruta harinosa, como sandías o manzanas

(20/09/2022)

Esas calles peatonales entre y a través de edificios que hay en Santiago, de noche.

(07/02/2024)

Esa tela de saco de dormir

sábado, 21 de mayo de 2022

Habitaciones, 1

 Abrí los ojos y me senté. Con mi mano hábil sentí el piso de alfombra frío bajo mí y me di cuenta de que aún llevaba puesta toda mi ropa del día. En frente, la total obscuridad. Pasé mi mano frente a mi cara y llegué a dudar de mis párpados abiertos de par en par. Llevé nuevamente mis manos al piso y las moví en semicírculos a mi alrededor hasta que sintieron eventualmente la costura abierta de la alfombra que se encontraba a mi lado. Rasgué un poco del suelo y comprobé que de éste emanaba el tan particular olor a pegamento viejo que inundaba el lugar en donde estaba. Aún conservaba bastante pegajosidad, de hecho se sentía casi fresco, mas con un dejo añejo. De súbito, escucho que alguien en otra habitación acciona un interruptor; esto provoca que las luces fluorescentes del techo se encendieran con un conjunto de clicks muy particulares. Se notaba la edad de dichas fixturas ya que tardaron un buen rato en encender, parpadeando varias veces, hasta entonar todas una misma frecuencia. "Doscientos veinte herzios" dije para mis adentros, ya que sabía de memoria la frecuencia a la que resonaban esas malditas luces de oficina. Sin siquiera alcanzar a terminar este pensamiento, escucho pasos alejándose rápidamente desde la misma dirección en la que escuché la acción del interruptor. Sonó casi como una persona corriendo. Es más, sonaban con el peso y la cadencia exactos con las que escuchaba correr al hombre de mi sueño persistente. Ese sonido, al igual que el zumbido de los tubos, estaba grabado a fuego en mi mente. Cuando el volumen de los pasos llegó a aproximadamente un 20% del original, su apariencia llegó de súbito a mi ojo mental, no lo recordaba hace mucho. Camisa a cuadros color sepia y mostaza, corbata marrón, pantalones caqui, ojos verdes grandes mirándome atentos, debajo de unas gafas ópticas de marco translúcido de plástico amarillado, casi carey; zapatos negros, con terraplén y suela altos, tez blancucha como la de un hikikomori, pelo alguna vez ordenado, limpio, y engominado; ahora seco y nevado. Su apariencia entera combinaba con la de este lugar en el que estaba sentado. Me levanto ya sin escuchar los pasos de este sujeto, y me acerco a una de las amarillentas murallas. Siento con mis yemas el papel decomural mal pegado, y las texturas que resalían tanto del mal trabajo hecho como de los patrones intrínsecos del material. Me agacho para observar con detención el guardapolvos; era de alguna madera que en algún momento fue fina, pero ya se consideraba barata y de mal gusto (me reservo la vaguedad ya que nunca fui un conocedor de terminaciones finas), sin embargo permanecía más o menos limpio, como si por estas habitaciones caminaran seres que no levantan polvo que debiese ser guardado. Luego de examinado el guardapolvos, me erguí y seguí el muro con una mano hasta llegar a su fin, sintiendo todas las texturas y tratando de identificar si podía distinguir los colores de la pintura falsa con tan solo mi tacto. Detrás del muro acariciado se extendía una habitación casi idéntica -salvo geometrías- a la que me encontraba antes. Al notar la similitud de ambas, me volteé con el fin de examinar la habitación que se encontraba detrás del muro opuesto. Al hacerlo, descubrí lo que parecía ser el marco de una ventana en la habitación detrás de mí. Tal vista incrementó mi curiosidad, por lo que me encaminé hacia su fuente. Al adentrarme en esta nueva habitación, caí en cuenta de que no era una ventana como tal la que interrumpía la monotonía del muro, sino un espejo extremadamente apagado. Tanto así, que sólo podía discernir en él mi silueta, con ningún detalle de mi cuerpo. Rodeé el marco con mis dedos tratando de saber si estaba colgado o pegado; caminé hasta el otro extremo -debe haber medido unos dos o tres metros de largo por uno de alto- para razonar finalmente que era parte de la estructura del muro. Golpeé con los nudillos el vidrio y el muro que lo sostenía, y sonaron huecos. De hecho los muros anteriores que sentí tenían ese frío característico del concreto, pero este muro parecía ser de material liviano. Por mi cabeza no pasó tratar de echarlo abajo, ni de abrirlo a patadas, ni incluso romper el vidrio; una sensación de incertidumbre me consumía. ¿Será que detrás de esto hay algo? ¿Será que al otro lado del vidrio hay alguien? Había visto programas en la televisión con esta clase de espejos y normalmente había gente detrás de ellos, pero mi intuición decía que gente no había, era un espacio tan vacío que no podía rondar otra alma. Traté de disimular mi miedo haciéndole una mueca al vidrio y me alejé con las manos detrás de la espalda.