Tú, sombra colorida
Que apareces derrepente en mi vida
Te manifiestas, a veces, ida
Y luego te quedas dormida
Por qué te encuentro, no sé
Pareciera que mi corazón te llama
Pareciera que mi corazón no sana
Porque tu recuerdo no se fue.
Oh tanto que hablamos
Y ni tú ni yo recordamos
Qué algo había entre ambos
Oh tanto que nos dijimos
Y, más tú que yo, no quisimos
Entonces nunca nos vimos
Oh tanto que soñamos
Todas esas cosas que entre los dos pensamos
Y nunca, mil demonios, nos besamos
Oh, Dios mío, tanto que no hicimos!
Por la cresta, niña mía. Razón tuvimos!
Pero, lamentablemente, nunca fuimos.
.
.
.
Tengo ganas de verte
Tú no.
Yo te hecho de menos
Tú no.
Voy allá, estaré cerca
Tú, aún, no.
No tengo nada que hacer
Tú sí.
No te quiero perder
¿Tú?¿Sí?
Estoy aquí para ti.
Espero te acuerdes de mí.
Tú... Cambias rápido
O será que yo no me doy cuenta?
Me enredas los axones
Coloreas mi materia gris
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