Me encantaría que sintieras
Lo mismo que siento yo
Que entendieras lo que te digo
Lo que te digo de corazón
En cada sonrisa
Yo veo un arcabuz
Que dispara contra mi pecho
Y me perfora un pulmón
Se me acelera la respiración
Y me siento insatisfecho
Por esos labios que se arquean
Labios que no me besan
¿Por será qué no me besan?
Tus ojos
Un par de cristales verdes
Ventanas al alma
con aquel lunar
Para leer el futuro
Del que solíamos hablar
¿Tu y yo tal vez?
No, así no fue
Ni tampoco adonde vas.
Sentí, en ellos la calma
Y me dio gusto
Y no me asusto
Me quedé tranquilo
Tu cariño
Cariño que me quiso
Cariño que me gustó
Cariño, eres tú la que me gustó
Y aunque mi cabeza no quiso
Me seguiste gustando
Me dices te quiero
Cuenta me voy dando
Pero en tu te quiero
No hay lo mismo que en el mío
Para ti es te quiero como amigo
Para mi es te quiero conmigo.
Entiendeme, niña
Que tu teatralidad
No es casualidad
Que en el encuentro nos encontráramos/
Y que aunque nos gustáramos
No fueras nunca mía.
¿Te acuerdas de la última obra?
Esa de la marioneta
Que te quedaste dormida
Una mano sobre la otra
Tu cabeza en mi hombro
La mía sobre la tuya
Y dejáremos que la tranquilidad nos imbuya/
Que bonita fue esa escena
Donde mi corazón latía
Fue bonito como sentía
La calma en mis venas
¡Ah! ¿Qué le vamos a hacer?
Tanto que hablamos
Tanto que nos dijimos
Tanto que soñamos
Tanto que no hicimos.
Si no queda claro, acá aplasto los bichos de mi cabeza contra el teclado grabando.
domingo, 4 de octubre de 2015
A catalinda.
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